Una investigación realizada por The Guardian y la Oficina de Periodismo Investigativo ha revelado que los consejos en Inglaterra están gastando más de 125 millones de libras esterlinas anuales para colocar a niños vulnerables en hogares de cuidado sin licencia. Esta práctica involucra a más de 480 compañías privadas que recibieron 250 millones de libras esterlinas por 1,800 colocaciones ilegales en los últimos dos años. A pesar de ser un delito penal, casi todos los consejos confían en estas instalaciones ilegales debido a la falta de camas disponibles para niños de alto riesgo. Los reguladores han dudado en cerrar estas operaciones, citando la dificultad de encontrar colocaciones alternativas para niños que representan riesgos para sí mismos o para otros. Sin embargo, las preocupaciones recientes sobre la seguridad y la actividad criminal han llevado a un enfoque más estricto, con Ofsted logrando su primera condena contra tales instalaciones. Los datos destacan problemas significativos dentro del sistema, con algunas colocaciones que cuestan más de 1 millón de libras esterlinas y atraen a individuos de diversos orígenes más allá de los sectores de atención tradicionales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las conclusiones de un informe de investigación sin favorecer abiertamente a ningún bando político.Informa sobre cuestiones sistémicas dentro del sistema de cuidado infantil del Reino Unido, poniendo de relieve tanto el problema como las respuestas de las autoridades y los reguladores.


