La manifestación fue organizada por la plataforma Stop F1 Madrid y más de veinte grupos locales, ecologistas y sindicales, y se llevará a cabo fuera de Ifema, cerca del lugar donde se llevará a cabo la carrera. La protesta destaca las preocupaciones sobre el "desperdicio" de la Fórmula 1, vinculándola a recortes en servicios públicos como educación, atención médica y vivienda asequible. Los manifestantes también citan problemas ambientales como la contaminación acústica, la contaminación del aire y la interrupción de caminos y humedales históricos. A pesar de los desafíos legales y las apelaciones administrativas, los tribunales han rechazado las solicitudes para bloquear las carreras.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la controversia de la Fórmula 1 a través de la lente de la justicia social y el impacto ambiental, enfatizando el desperdicio percibido de fondos públicos y vinculándolo a problemas sociales más amplios.





