Un cementerio de cuatro siglos de antigüedad en Polonia ha revelado prácticas funerarias del siglo XVII en las que los habitantes usaban candados y otros objetos para evitar que los muertos se convirtieran en vampiros. Se han encontrado más de 100 entierros, de los cuales al menos 30 mostraban signos de estos rituales. Los arqueólogos descubrieron cuerpos con candados en los pies, especialmente en niños, mujeres jóvenes y personas marginadas, con la intención de evitar que los difuntos regresaran. Algunos cuerpos tenían hoces colocadas cerca del cuello para evitar que se levantaran. El profesor Dariusz Poliński explica que estas prácticas reflejan la muerte repentina y enfermedades contagiosas. Un caso destacado es el de una mujer enterrada con un candado triangular alto, lo que sugiere que incluso personas de estatus social podían ser protegidas contra esta creencia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato histórico de las prácticas funerarias en Polonia durante el siglo XVII, centrándose en las creencias culturales y religiosas más que en las ideologías políticas.




