El artículo discute cómo se construyen los enemigos, particularmente centrándose en el reciente decreto argentino que permite la expulsión de extranjeros que expresan odio hacia Argentina o sus símbolos. Esto ha reavivado los debates legales sobre si tales medidas caen dentro de la autoridad del estado, respetan los límites constitucionales o infringen la libertad de expresión. El artículo rastrea este fenómeno históricamente, señalando que durante los tiempos de tensión social o política, Argentina ha utilizado marcos legales para crear categorías excepcionales de personas, a menudo extranjeros, que se perciben como amenazas para el orden nacional. Se hace referencia a ejemplos anteriores como la Ley de Residencia de 1902, que permitió la expulsión de trabajadores extranjeros considerados peligrosos, especialmente durante períodos de disturbios laborales e influencia anarquista entre los inmigrantes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un análisis histórico y jurídico de cómo se han aplicado las políticas dirigidas a los extranjeros en Argentina, sin favorecer abiertamente a ningún bando político.





