El artículo informa que poderosas milicias, supuestamente financiadas por el tráfico de cocaína, continúan atacando a civiles en Colombia. Esta violencia ocurre ocho años después de un acuerdo de paz destinado a desmantelar un importante grupo rebelde. El artículo sugiere que el gobierno colombiano no ha abordado efectivamente la crisis de seguridad en curso, lo que lleva a una continua inestabilidad y daños civiles.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso del gobierno colombiano para mantener la seguridad, lo que implica que el Estado no ha cumplido con sus responsabilidades.



