Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente advierte que las emisiones de combustibles fósiles están empujando a la Tierra a una fase peligrosa de "sobrecalentamiento climático", donde las temperaturas globales probablemente superarán el umbral de calentamiento de 1,5 grados Celsius establecido por el Acuerdo de París en unos pocos años. El informe enfatiza la necesidad urgente de reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, con el objetivo de reducirlas a la mitad para 2035 y desarrollar métodos para eliminar grandes cantidades de dióxido de carbono de la atmósfera. Los científicos señalan que las tendencias actuales de emisión sugieren que el calentamiento podría alcanzar de 2,7 a 3 grados Celsius para 2100, incluso si se cumplen todos los compromisos del Acuerdo de París, lo que lleva a alrededor de 1,7 a 1,8 grados de calentamiento. El exceso prolongado de emisiones corre el riesgo de desencadenar cambios irreversibles como el derretimiento de las capas de hielo y la interrupción de las corrientes oceánicas. El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió una acción inmediata, destacando la necesidad de abandonar los combustibles fósiles, reducir las emisiones de metano y proteger el carbono natural. El informe de Joa Rogelj coaciva criticó que las acciones previas para reducir las emisiones climáticas se han logrado rápidamente, pero que las acciones previas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el cambio climático como una crisis urgente que requiere una acción inmediata y drástica, haciendo hincapié en el fracaso de los gobiernos para cumplir con sus compromisos.





