Un nuevo estudio publicado en Nature sugiere que el cambio climático podría alterar significativamente la propagación geográfica de la malaria en África para fines de siglo. Se proyecta que el aumento de las temperaturas expandirá los hábitats de los mosquitos a regiones más frías como las tierras altas de África Oriental, Angola, Zambia y el este de Sudáfrica, lo que podría aumentar los casos de malaria hasta en un 20% en la costa del sur de África. Por el contrario, algunas de las regiones más cálidas de África, como partes del Sahel, pueden ver una reducción de la transmisión debido a condiciones excesivamente calurosas inadecuadas para los mosquitos. El estudio destaca que Sudáfrica, particularmente sus provincias nororientales, enfrenta mayores riesgos para los niños, que representan la mayoría de las muertes relacionadas con la malaria en el continente. Los investigadores enfatizan la importancia de preparar los sistemas de salud y mejorar las medidas de vigilancia y control de la malaria, especialmente en áreas con experiencia limitada en la lucha contra la enfermedad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los resultados científicos y las opiniones de los expertos sin una inclinación ideológica manifiesta.Informa sobre el impacto potencial del cambio climático en la distribución de la malaria sin adoptar una postura clara sobre las políticas ambientales o las soluciones políticas.



