Después de que Jacques Houdek criticara la actuación de la joven cantante Duška Brčić-Šušak en un concierto dedicado a Oliver Dragojević y declarara que simplemente estaba diciendo lo que otros tenían demasiado miedo de decir, Neven Ciganović respondió defendiendo a la joven intérprete, argumentando que era injusto criticarla públicamente. Ciganović enfatizó que Duška no buscó la oportunidad ella misma, sino que fue invitada por los organizadores del concierto. Argumentó que es inapropiado destacar a una joven artista femenina que es principalmente una presencia en el escenario, señalando que hoy en día hay pocos intérpretes de este tipo. También señaló que otros músicos más experimentados en el concierto habían actuado por debajo de las expectativas, pero no enfrentaron críticas similares. Ciganović comentó además el debate sobre si las canciones de Oliver Dragojević deberían interpretarse de manera diferente, afirmando que Oliver no era un santo y que los artistas como Jozinovak Jakovic podrían reinterpretar su propio estilo musical.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas - la crítica de Jacques Houdek y la defensa de Neven Ciganović - sin favorecer abiertamente a un lado.






