La economía de China creció más lentamente de lo esperado en el segundo trimestre de 2026, con un crecimiento del PIB del 4,3% en comparación con el mismo período del año pasado, por debajo de las previsiones de los analistas del 4,5%. Esto marca el crecimiento trimestral más débil desde finales de 2022. Mientras que las exportaciones y la producción industrial se mantuvieron fuertes impulsadas por la alta demanda global de semiconductores, computadoras y vehículos, el consumo interno y el sector inmobiliario continuaron luchando. Las ventas minoristas aumentaron solo un 1,3% en la primera mitad del año, y la inversión en construcción cayó bruscamente en un 18%. El gobierno chino atribuye la desaceleración en parte a factores externos como las tensiones geopolíticas y el crecimiento económico global más lento, pero se ha comprometido a apoyar la demanda interna a través de medidas como la promoción de industrias emergentes como la inteligencia artificial.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta datos fácticos sobre el rendimiento económico de China sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva en particular, destacando tanto los aspectos positivos (exportaciones e industria fuertes) como las tendencias negativas (debilidad de la demanda interna y problemas en el mercado inmobiliario), proporcionando un contexto equilibrado sin cargas ph






