China ha advertido de posibles medidas de represalia contra Francia por una nueva ley dirigida a las compañías de moda rápida, calificando la regulación de discriminatoria y una violación de los principios comerciales. La ley francesa, aprobada por el parlamento y que entrará en vigor en septiembre, impone tarifas por artículo a las principales plataformas de comercio electrónico asiáticas como Shein, Temu y AliExpress, que están acusadas de vender ropa de baja calidad y de bajo costo que contribuye al daño ambiental. Los funcionarios chinos argumentan que la ley utiliza la "protección ambiental" como pretexto para excluir a las empresas chinas, violando las reglas de no discriminación de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El ministro de Comercio de Francia declaró que estas compañías asiáticas impulsan el crecimiento de la "moda ultrarrápida", mientras que los críticos dentro de Francia señalan que la ley excluye a los competidores europeos como Zarabi y Kia. La Comisión Europea ha expresado su preocupación por las restricciones de la ley que podrían entrar en conflicto con las regulaciones de publicidad de la UE.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las críticas del gobierno chino a la ley francesa como una defensa justificada de los principios comerciales y los intereses corporativos chinos, utilizando términos como "discriminatorio" y "barrera comercial".




