China y los Estados Unidos sostuvieron discusiones después de una reunión entre sus ministros de Relaciones Exteriores, centrándose en la próxima visita del presidente chino Xi Jinping a los Estados Unidos en lugar de abordar las acusaciones de interferencia electoral de Beijing, que fueron planteadas por el ex presidente Donald Trump. El diálogo fue descrito como "pragmático, positivo y constructivo" por el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi. El senador estadounidense Marco Rubio enfatizó la necesidad de gestionar la "gran diferencia" entre las dos naciones.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la discusión diplomática, enfatizando la naturaleza pragmática y constructiva del diálogo sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.




