El lunes, la Armada china realizó una prueba de misiles en el Pacífico Sur, y los medios estatales informaron que un submarino nuclear disparó un misil que transportaba una ojiva ficticia en aguas internacionales. La prueba provocó fuertes reacciones de aliados de Estados Unidos como Australia, Japón y Nueva Zelanda, que expresaron su preocupación por la estabilidad regional y la posible militarización del área. La prueba se considera parte de la amplia acumulación militar de China que desafía el marco de seguridad liderado por Estados Unidos en el Pacífico. Los analistas militares especulan que el misil probado podría ser la serie JL-3, un misil balístico intercontinental lanzado por submarino con un alcance reclamado de 12,000 kilómetros y la capacidad de transportar múltiples ojivas nucleares. La prueba sigue un ejercicio similar realizado por China a principios de 2024, destacando sus crecientes capacidades nucleares.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la prueba de misiles de China como parte de un desafío más amplio al orden de seguridad existente dominado por Estados Unidos en el Pacífico, lo que implica un cambio en la dinámica de poder.





