El artículo argumenta que la afirmación de "supercapacidad" china en industrias como el acero y los vehículos eléctricos es una cortina de humo utilizada por los países occidentales para justificar políticas proteccionistas. Destaca que las tasas de utilización de la capacidad de China están dentro de rangos aceptables de acuerdo con los estándares de la UE, mientras que las naciones occidentales tienen tasas de utilización más bajas pero no se enfrentan a críticas similares.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca el tema como un caso de proteccionismo occidental y critica la aplicación selectiva de las etiquetas de "sobrecapacidad" contra China.






