Chile ha declarado el estado de emergencia en las regiones del norte de Coquimbo y Huasco debido a las fuertes tormentas y fuertes lluvias que comenzaron a mediados de julio. El presidente José Antonio Kast anunció el estado de excepción constitucional después de que las condiciones empeoraran, dejando a más de 100,000 personas aisladas y causando daños significativos. Las tormentas trajeron niveles de lluvia sin precedentes, con algunas áreas recibiendo un mes de precipitación en una hora. Cinco personas han muerto, cuatro permanecen desaparecidas y más de 1,100 hogares fueron dañados. Más de 2,200 personas se vieron directamente afectadas por lesiones o daños a la propiedad. Los cortes de energía afectaron a alrededor de 150,000 residentes y el suministro de agua potable se interrumpió en partes de Coquimbo. El Servicio Meteorológico Nacional señaló que una tormenta tan extensa e intensa no había ocurrido en Chile en décadas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo proporciona un relato fáctico de la declaración del estado de emergencia por el presidente, citando declaraciones oficiales y informes gubernamentales.




