Una inundación repentina en el Gran Cañón en el oeste de Arizona ha dejado más de 1.300 personas desaparecidas y al menos 177 muertos, según informes de múltiples fuentes. El desastre ocurrió en medio de fuertes lluvias y condiciones climáticas severas que azotaron el área durante el fin de semana. El incidente ha atraído la atención internacional, con los servicios de emergencia trabajando incansablemente para localizar a los sobrevivientes y proporcionar ayuda a las comunidades afectadas. La inundación repentina tuvo lugar en el popular destino turístico conocido como el Gran Cañón, que se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional del Gran Cañón. Según los funcionarios, la inundación fue provocada por las intensas lluvias que comenzaron el sábado por la tarde.
Los niveles de agua aumentaron rápidamente, llevando a una destrucción generalizada y pérdida de vidas. Un hombre de unos 40 años fue confirmado muerto, mientras que otros 15 permanecen desaparecidos. El Servicio de Parques Nacionales (NPS) ha emitido llamados urgentes para obtener información sobre estas personas, instando a cualquier persona que pueda haber estado en el área durante la tormenta a presentarse. El impacto de las inundaciones ha sido extenso, afectando tanto a la infraestructura como al paisaje natural del cañón.
Esto ha generado preocupación entre las autoridades del parque, que advierten que tormentas eléctricas y fuertes lluvias podrían provocar más inundaciones o deslizamientos de rocas en los próximos días. Hasta el domingo por la mañana, 62 personas habían sido evacuadas de las áreas afectadas, aunque aún no ha habido informes de lesiones. El Servicio de Parques Nacionales ha tomado medidas proactivas para garantizar la seguridad de los visitantes y residentes en la región. Los funcionarios han aconsejado no entrar en las zonas afectadas y han establecido refugios temporales para los desplazados por el desastre. Los equipos de emergencia continúan sus esfuerzos de búsqueda en tierra, utilizando drones y equipos para localizar a las personas desaparecidas.
La situación sigue siendo fluida, con actualizaciones que se proporcionan regularmente a través de canales oficiales y medios de comunicación locales. Mientras tanto, en Ucrania, la ciudad de Cherson continúa enfrentando desafíos continuos debido al conflicto con Rusia. A pesar de haber sido recapturada por las fuerzas ucranianas en noviembre de 2022, la ciudad sigue bajo amenaza. Los recientes ataques de las fuerzas rusas han llevado a la destrucción de infraestructura crítica, incluida la planta de calefacción. Las autoridades locales han pedido a los residentes que evacuen, citando la incapacidad de mantener servicios esenciales como electricidad y calefacción.
El número de ataques en la región desde el comienzo de este año ha alcanzado casi 169.800, destacando el peligro persistente que enfrentan los civiles. Residentes como Viktoriia Maryshchuk, que trabaja para la administración regional en Cherson, describen una rutina diaria marcada por la incertidumbre y el miedo.
A medida que se desarrolla la situación tanto en el Gran Cañón como en Cherson, el enfoque sigue siendo garantizar la seguridad y el bienestar de los afectados. Las autoridades de ambas regiones están trabajando para mitigar los peligros inmediatos y abordar las consecuencias a largo plazo de estos desastres.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor