Durante una audiencia preliminar en Provo, Utah, el ex compañero de cuarto de Robinson, Lance Twiggs, a quien se le concedió inmunidad, testificó que Robinson confesó el asesinato. Los fiscales argumentan que la evidencia en contra de Robinson es fuerte, citando confesiones, hallazgos de ADN, imágenes de vigilancia y relatos de testigos oculares. Han presentado un informe legal instando a la corte a enviar el caso a juicio, describiendo la situación como "una decisión vinculante tan directa como esta Corte nunca verá".
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el caso a través de una lente conservadora, enfatizando la gravedad del crimen y la fuerza del caso de la fiscalía.



