Una organización benéfica con sede en Nueva Zelanda llamada WanderSearch ha visto un aumento significativo en la demanda de sus dispositivos de rastreo, que se utilizan para localizar a personas vulnerables que podrían desaparecer. El aumento sigue a casos de alto perfil, incluido el descubrimiento de una mujer de 81 años en Christchurch después de que desapareciera durante cuatro días y la trágica muerte de Elizabeth Nicholls, de 79 años, que estuvo desaparecida durante casi tres semanas. Los dispositivos, usados como collares, permiten a la policía y voluntarios rastrear a las personas rápidamente en emergencias. Una usuaria, Brittney Smith-Guerin, describió cómo el dispositivo ayuda a mantener a su hija autista Tui segura, ya que Tui tiende a vagar y carece de conciencia del peligro. El gerente del programa de WanderSearch en Canterbury notó un aumento del 30% en las solicitudes en seis meses, atribuyéndolo en parte al aumento de las tasas de demencia y la atención reciente en tales casos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la información de manera objetiva, centrándose en el aumento del uso de dispositivos de seguimiento debido a incidentes específicos y factores demográficos como la demencia.





