Fernando Cerimedo, un consultor político argentino acusado en Bolivia de enriquecimiento ilícito, declaró ante la Justicia que percibe ingresos cercanos a un millón de dólares mensuales provenientes de sus empresas de marketing digital, afirmando que estos ingresos no están vinculados con actividades en Bolivia. Durante una declaración informativa, evitó responder a más de 200 preguntas formuladas por investigadores, pero destacó que su fortuna proviene de operaciones legales en el extranjero. Indicó que posee empresas en Argentina y Estados Unidos, incluyendo Numen Group Inc. y Numen de Publicidad, y mencionó que compara la propiedad de estas con su esposa, Natalia Basil. Además, haber constituido empresas comerciales en Bolivia ni haber recibido ingresos adicionales en el país. El presidente boliviano, Rodrigo Vargas, finalmente habló públicamente sobre su vínculo con Cerimedo, aunque el tema sigue siendo controvertido.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta a Cerimedo como un consultor político con altos ingresos, lo que puede interpretarse como una crítica a su posible enriquecimiento ilegítimo. La mención de su conexión con el presidente boliviano y la defensa de su situación patrimonial sugiere un marco que podría favorecer,




