Un biólogo alemán llamado Roland Lorkowsky introdujo el bagre de Wels en el río Ebro de España en 1974 con la intención de crear una oportunidad de pesca deportiva. Hoy en día, estos grandes peces depredadores se han convertido en dominantes en las vías fluviales españolas, lo que representa una amenaza ecológica significativa. El bagre de Wels, que puede crecer más de 8 pies de largo, consume una amplia variedad de presas y ha establecido poblaciones autosuficientes en toda la cuenca del Ebro y otros ríos españoles. Los conservacionistas advierten que estas especies invasoras están poniendo en peligro a los peces nativos como el sombre de Allis y el salmón atlántico, que ya se enfrentan a disminuciones de población. Los expertos señalan que la erradicación es casi imposible debido al tamaño del bagre, la tasa de reproducción y la complejidad de los sistemas fluviales. El cambio climático puede facilitar aún más su propagación.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción equilibrada del impacto ecológico de la introducción del bagre de Wels, citando perspectivas científicas y opiniones de expertos sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.




