El portavoz de las víctimas, Jesús Domínguez, declaró que el ministro de Transporte, Óscar Puente, no tuvo más remedio que dimitir tras el reciente accidente de tren en Urda, que causó la muerte de 69 personas. Si bien reconoció que la dimisión era necesaria, Domínguez criticó a Puente por no responder a las peticiones de las víctimas de una investigación independiente, a pesar de que, como alcalde de Valladolid, había apoyado medidas similares. El portavoz argumentó que esta investigación independiente habría identificado fallos de seguridad en el sistema de señalización de alta velocidad, criticando específicamente el sistema ASFA/BZL como una vulnerabilidad de seguridad. Estableció paralelismos entre el incidente actual y el desastre de Angrois de 2013, señalando que fallos técnicos similares relacionados con el sistema de frenado ERTMS se produjeron en ambos casos. Domínguez expresó su frustración por el hecho de que el gobierno se haya centrado en culpar a otros en lugar de llevar a cabo investigaciones técnicas adecuadas, y pidió un pacto a nivel nacional para reconocer los errores institucionales del pasado en relación con la tragedia de Angrois.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo se basa exclusivamente en las opiniones de los defensores de las víctimas para criticar la gestión de la crisis por parte del gobierno, destacando la negligencia sistémica y contrastando desfavorablemente al actual ministro con su predecesor.



