El incidente ocurrió el 26 de junio de 2026, cuando los propietarios, Osaruese Egharevba y Hannah Hirji, dejaron la ventana abierta para ayudar a enfriar su apartamento. Rascal sufrió múltiples fracturas y lesiones internas después de empujar la ventana abierta y caer 20 metros. En el veterinario, la pareja se enfrentó a la posibilidad de eutanasia debido al costo de tratamiento de £9,000, pero finalmente encontró una clínica que ofrecía un plan de pago. Optaron por una cirugía para salvar la vida, que incluía la amputación de la pierna lesionada de Rascal. La pareja ahora está recaudando fondos para cubrir los costos y ha emitido una advertencia a otros dueños de mascotas sobre dejar las ventanas sin asegurar durante el calor extremo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de una tragedia personal que involucra a una mascota y no adopta una postura ideológica clara.




