El Tribunal Supremo italiano (Cassazione) dictaminó que obligar a un niño con autismo a abandonar la escuela antes debido a la falta de personal de apoyo constituye discriminación. El caso involucró a un niño inscrito en un jardín de infancia privado que debía salir a las 14:30 en lugar de la hora normal de cierre de las 16:00 porque la escuela carecía de suficientes horas de apoyo. El tribunal enfatizó que tales medidas no pueden usarse para limitar el derecho del niño a la asistencia completa, ya que lo privan de actividades educativas, interacción social y tiempo de juego. El fallo anuló una decisión del tribunal de apelación regional que había permitido el horario acortado, afirmando que las escuelas deben adaptarse a las necesidades de los estudiantes en lugar de al revés.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema como una violación de los derechos y la igualdad, enfatizando el fracaso sistémico de las escuelas para proporcionar un apoyo adecuado para los niños con discapacidad.





