Un bebé de cinco meses fue secuestrado durante la noche de una casa familiar en Caserta, Italia, por dos individuos enmascarados. El niño había sido colocado allí debido a severas condiciones de higiene y salud. El gerente de la instalación describió haber presenciado el secuestro mientras dormía, señalando que el bebé fue tomado mientras su madre dormía. El niño había llegado previamente al centro en julio después de ser encontrado en malas condiciones. El representante legal de los padres afirma que otros cuatro hermanos también fueron retirados de la instalación y llevados a Rumania para quedarse con su abuela. El abogado que representa a los niños ha sido contactado con respecto a la posibilidad de permitir que los padres vean al recién nacido, pero esta solicitud ha sido rechazada.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación como un problema sistémico dentro del sistema de hogares familiares administrados por el estado, destacando el abandono y el abuso por parte de las autoridades.




