Las hijas del general Carlos Prats y de Sofía Cuthbert, quienes fueron asesinadas por agentes del Estado chileno en 1974, enviaron una carta abierta al presidente Kast, oponiéndose a sus planes de conceder indultos presidenciales a personas condenadas por violaciones de derechos humanos durante la dictadura militar. Argumentan que tales crímenes constituyen crímenes de lesa humanidad, y no simples delitos, lo que hace que cualquier indulto sea éticamente insostenible y perjudicial para la reconciliación nacional. La familia cita la sentencia de la Corte Suprema de 2010, que confirmó la responsabilidad del Estado por la muerte de sus padres, y afirma que otorgar impunidad sería un insulto al honor de las fuerzas armadas. Urgen al presidente a que se abstenga de utilizar su autoridad legal para indultar a estas personas, y en su lugar, proponen que se derogue la ley pertinente a través del Parlamento. La carta enfatiza que la verdadera reconciliación requiere alcanzar la verdad y la justicia para las víctimas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta un llamamiento directo de las familias de las víctimas, que condenan la violencia patrocinada por el Estado y abogan por la rendición de cuentas en lugar de la clemencia ejecutiva, reflejando una postura progresista en materia de justicia histórica.





