En Corea del Sur, donde las temperaturas de verano han alcanzado niveles inusualmente altos, las autoridades han emitido pautas para hacer frente a la ola de calor. Entre estas recomendaciones, el consumo de sopa de carne de perro ha provocado controversia más allá de las fronteras del país. El Rodong Sinmun, el periódico oficial del Partido de los Trabajadores, promovió esta práctica, sugiriéndolo como parte de la cocina tradicional para soportar los días calurosos. En Corea del Norte, el plato 'dangogi guk' se considera parte del patrimonio nacional y continúa siendo promovido bajo el liderazgo de Kim Jong-un. Un médico del Hospital General de Pyongyang señaló que el calor extremo puede empeorar las condiciones de salud como las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, mientras que algunos observadores argumentan que el plato sigue siendo caro e inaccesible para muchos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la promoción de la sopa de carne de perro por las autoridades norcoreanas como una continuación de la tradición cultural y la política estatal, alineándose con una narrativa que enfatiza la identidad nacional y el control estatal sobre las prácticas dietéticas.




