Las cárceles de Italia se enfrentan a un grave hacinamiento, con una tasa de ocupación promedio del 139,7%, según un informe de mediados de año de la organización Antigone. El informe destaca que cinco regiones, Apulia, Molise, Basilicata, Lombardía y Friuli-Venezia Giulia, tienen tasas superiores al 150%, mientras que seis cárceles tienen niveles de ocupación superiores al 200%. La situación se ve agravada por una infraestructura inadecuada, que incluye la falta de sistemas de ventilación, refrigeradores y aire acondicionado en las celdas, lo que ha hecho que las condiciones de la prisión sean casi insoportables durante el calor del verano. Además, el informe señala una importante crisis de salud mental entre los detenidos, con muchos que dependen de medicamentos psiquiátricos. También ha habido una disminución en las medidas alternativas de sentencia, lo que contribuye aún más al problema de hacinamiento.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta información crítica sobre el estado de las prisiones italianas, haciendo hincapié en las fallas sistémicas como el hacinamiento, la mala infraestructura y la disminución del apoyo a la salud mental para los detenidos.




