Canadá ha implementado aranceles de represalia sobre aproximadamente 28 mil millones de dólares canadienses en bienes estadounidenses, incluido el acero, los muebles y la ropa, en respuesta a los aranceles estadounidenses impuestos a principios de este año. Estos contraaranceles, que pueden alcanzar hasta el 50%, se introdujeron a pesar de los esfuerzos en curso de ambas naciones para negociar un acuerdo comercial. Estados Unidos había impuesto anteriormente un impuesto del 25% a los vehículos canadienses y aranceles adicionales a los productos lácteos, el alcohol y otros productos. Si bien los planes iniciales incluían restricciones a las exportaciones de mariscos, estos se eliminaron debido a la presión de la industria pesquera de Canadá. Tanto el primer ministro canadiense Mark Carney como el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, expresaron su voluntad de negociar, aunque las discusiones se han estancado desde finales de agosto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera objetiva, citando declaraciones de funcionarios canadienses y estadounidenses, e incluye datos de encuestas que muestran la opinión pública en Canadá.





