El gobierno camboyano afirma que ha erradicado con éxito todas las operaciones de estafa en línea a gran escala dentro del país, habiendo inspeccionado casi 800 ubicaciones y cerrado más de 600. Los funcionarios informaron a los diplomáticos extranjeros el 27 de agosto que no hay estafas de este tipo que permanezcan activas, citando los esfuerzos para cumplir con las crecientes demandas internacionales para combatir este sector ilegal. Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos y los analistas han expresado escepticismo con respecto a estas afirmaciones, lo que sugiere dudas sobre la integridad de las acciones del gobierno. La represión supuestamente involucró la detención de casi 30,000 personas, aunque la exactitud de esta cifra sigue sin ser verificada. Este desarrollo destaca las preocupaciones continuas sobre el papel de Camboya en facilitar el delito cibernético y los desafíos de verificar tales afirmaciones de manera independiente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las afirmaciones del gobierno junto con el escepticismo de grupos de derechos y analistas, ofreciendo múltiples perspectivas sin favorecer abiertamente a un lado.






