El terremoto ocurrido el 10 de agosto presentó nuevos retos para varias regiones de Colombia, incluyendo a la Universidad Libre, que tuvo que activar sus protocolos para el cuidado y recuperación después de que dos de sus siete campus, Cali y Pereira, sufrieran diversos grados de daño. Tras la emergencia, la universidad se centró en evaluar el estado de sus instalaciones y garantizar la seguridad de estudiantes, profesores y personal. También implementó procesos de apoyo para la comunidad y definió medidas para mantener las actividades académicas y administrativas. Semanas más tarde, ambos campus están progresando en sus esfuerzos de recuperación, aunque con diferentes necesidades.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo ofrece una visión general equilibrada de los esfuerzos de recuperación de la universidad después del terremoto, centrándose en las acciones tomadas por la institución y las condiciones de los campus afectados.





