El empresario británico Mike Ashley ha ofrecido 2 mil millones de euros por una participación del 74% en Hugo Boss, una medida aprobada por la Comisión Europea. Sin embargo, la administración y la junta directiva de la compañía se oponen a la adquisición, argumentando que la oferta subvalora a la empresa. Inversores como Uwe Rathausky de GANÉ Investment han criticado el precio propuesto de 38 euros por acción, señalando que las acciones se habían negociado entre 36 y 37 euros a principios de año. Ashley, que ingresó a la estructura de propiedad de Hugo Boss en 2020, puede estar esperando un momento favorable si el rendimiento de la compañía continúa disminuyendo. Bajo el CEO Daniel Grieder, Hugo Boss cambió de marca en dos líneas, Hugo para la Generación Z y Boss para clientes mayores, y experimentó un crecimiento significativo hasta los recientes descensos en las ventas en China y el Reino Unido. La compañía emitió una advertencia de ganancias y anunció medidas de recorte de costos en diciembre pasado, incluido el cierre de hasta 50 tiendas para 2028.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados del debate de la adquisición, citando la oposición de la gerencia y las críticas de los inversores sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos.




