El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, informó que el gobierno reducirá el gasto local en restaurantes, clubes y salas de conciertos en un 20%, lo que supondría un gasto promedio de alrededor de 1100 libras esterlinas anuales. Este es el tercer plan de medidas que se necesitan para ayudar a las familias y las empresas. Burnham también planea limpiar el impuesto sobre la electricidad y reducir el precio de las tarjetas de autobús. El ministro de Finanzas, John Healey, señaló la necesidad de reducir el gasto público para reducir el pesimismo en la economía.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo neutral muestra diferentes perspectivas del plan Burnham de reducción de daños como beneficios potenciales para los negocios, pero ha sido criticado por el sector de la hostelería, que considera que no se toma en cuenta la reducción necesaria para todos los tipos de negocios.




