Tres años después de las peores inundaciones de la historia de Eslovenia, Roman Kramer, director interino de la Dirección de Agua, advierte que el país aún no está significativamente más a salvo de las inundaciones a pesar de los miles de millones invertidos en la gestión del agua. Destaca las preocupaciones sobre la efectividad de las inversiones y se pregunta si el valle de Savinja se convertirá en una zona de drenaje controlada o continuará sufriendo daños recurrentes. Kramer analiza los desafíos a los que se enfrenta la empresa estatal Slovenske vode, incluido el rechazo de las propuestas de reestructuración bajo SDH, los déficits financieros que superan los 150 millones de euros y el papel fundamental de las cuencas de retención seca en la protección de los agricultores y las comunidades.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión a través de la lente de las fallas sistémicas en la gestión del agua y pide reformas estructurales, sugiriendo una crítica de los modelos de gobernanza actuales.






