El cantante de pop Boy George, conocido por su carrera en los años 80, generó controversia tras la publicación de la canción 'We Will Dance Again', creada con ayuda de inteligencia artificial e inspirada en una exposición londinense dedicada a las víctimas de un ataque en el festival de música Nova el 7 de octubre. La canción generó una gran cantidad de reacciones negativas en las redes sociales, lo que provocó una colaboración previa con el gerente Tony Pontius en la puesta en escena de un espectáculo de kazališnog 'Jesus Christ Superstar' en Londres. El gerente Paul Kemsley explicó que la puesta en escena era necesaria para centrarse en la producción nacional, y Boy George no muestra ningún signo en el momento.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enfatiza la naturaleza política de la pieza y las reacciones de la población, utiliza terminología que fomenta la crítica frente a la expresión política de la obra, y destaca cómo la crítica se debe a la precoz cooperación y el abandono del proyecto.






