Mattia Maestri, un niño de 13 años de Italia, murió nueve años después de caer en un estado vegetativo irreversible debido al consumo de queso de leche cruda contaminado con E. coli. El incidente ocurrió en junio de 2017 cuando ingirió el queso 'Due Laghi' producido por la lechería Coredo en la región de Non Valley. Su familia ha estado involucrada en una batalla legal contra la fábrica de queso y los proveedores de atención médica, alegando negligencia en el proceso de contaminación. Mattia desarrolló el síndrome urémico hemolítico, lo que provocó graves complicaciones de salud, incluidas convulsiones diarias y pérdida de visión. Dos empleados de la lechería fueron condenados por causar graves daños corporales. Su padre, Giovanni Battista Maestri, estableció un grupo de defensa de los consumidores y escribió un libro para advertir a otros sobre los riesgos de la lechería no pasteurizada. La familia también presentó una denuncia penal por homicidio por negligencia agravada. El funeral de Mattia Corti se llevó a cabo en Coredo, con tributos de maestros y miembros de la comunidad que destacaron su impacto.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la tragedia como un fracaso sistémico que involucra la responsabilidad corporativa y la supervisión regulatoria, enfatizando el papel de la fábrica de queso y el sistema de salud.




