A pesar de las sanciones occidentales, la economía de Rusia mostró resiliencia en 2024 con una tasa de crecimiento del 4,9%, la caída del desempleo y el aumento de la actividad del sector de defensa. El presidente Vladimir Putin destacó estas métricas como evidencia de adaptación a las condiciones de guerra. Sin embargo, persisten los desafíos subyacentes, incluidas las crecientes bancarrotas personales, el aumento de la deuda de los hogares y la precaución entre los bancos. Si bien Rusia no está experimentando un colapso económico, la tensión de mantener una economía de guerra se está desplazando a los hogares y el sistema financiero.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto los indicadores económicos positivos bajo la narrativa del gobierno ruso como las evaluaciones críticas del aumento de las quiebras personales y la deuda de los hogares.



