Un chef esloveno llamado Rašid Aziz está siendo juzgado en Ljubljana por presunto terrorismo relacionado con el Estado Islámico (ISIS). Se enfrenta a hasta ocho años de prisión si es declarado culpable. La fiscalía afirma que formó parte de la división Dat Al Savari de ISIS entre abril de 2016 y diciembre de 2016, trabajando en la provincia de Salah ad Din en Irak, donde supuestamente se entrenó en vigilancia y improvisó artefactos explosivos. Las pruebas en su contra incluyen huellas dactilares encontradas en un artefacto explosivo sin explotar, recogidas por el FBI, que creen que datan de 2005-2008. Aziz niega todos los cargos, alegando que la evidencia es falsa y que nunca ha estado involucrado en actividades militares. Se describe a sí mismo como un cocinero y barbero que estudió economía pero se quedó en casa en la granja de su familia. Su familia había perdido significativamente su riqueza antes de ser detenida y sufrió pérdidas durante el régimen de Saddam Hussein. Después de huir de Irak en marzo de 2008, Aziz llegó a Eslovenia en marzo de 2019 en busca de asilo, pero luego fue devuelto a Alemania después de que las autoridades de Interpol no pudieron identificarlo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto las acusaciones de la fiscalía como la defensa del acusado sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes, e incluye citas directas de los acusados y referencias a agentes del FBI como testigos, proporcionando un relato equilibrado de los procedimientos legales y las pruebas presentadas.





