El presidente boliviano, Rodrigo Paz, ha declarado el estado de emergencia debido a sequías severas e inundaciones inminentes, relacionadas con el fenómeno climático El Niño. Según un informe reciente del gobierno, más de 78.000 familias en seis regiones administrativas se ven afectadas por la sequía, mientras que se han perdido más de 75.000 cabezas de ganado. La declaración permite la movilización de recursos financieros adicionales y personal de rescate para ayudar a las zonas más afectadas. Las Naciones Unidas advirtieron esta semana que la fase actual de El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes, superando potencialmente las escalas de medición utilizadas durante cuatro décadas. Los países vecinos también están experimentando los efectos, incluyendo incendios forestales en Perú que causaron la muerte de al menos doce personas, y lluvias récord en Chile.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se basa exclusivamente en declaraciones oficiales del presidente y de organizaciones internacionales como la ONU, presentando datos objetivos sin comentarios editoriales ni interpretaciones partidistas.



