Un incidente relacionado con el tratamiento violento de un perro callejero y sus cachorros en Jieyang, provincia de Guangdong, provocó una indignación generalizada en las redes sociales chinas en junio. Las autoridades respondieron instando al público a evitar difundir información sobre el caso, citando preocupaciones sobre el bienestar de los autores menores de edad, que tenían menos de 14 años. A pesar de estos esfuerzos, la controversia continuó ganando terreno tanto en línea como internacionalmente, y los activistas tomaron el tema en el extranjero, incluyendo la colocación de vallas en Nueva York.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la censura y la supresión del discurso público por parte del gobierno chino como un intento de controlar las narrativas y proteger a los menores, alineándose con las críticas de izquierda al control autoritario.





