Las instalaciones rusas de petróleo y gas han sido objeto de ataques crecientes por parte de las fuerzas ucranianas, lo que ha provocado interrupciones significativas en la producción y el suministro de combustible. Los drones ucranianos atacaron almacenes pertenecientes al minorista en línea más grande de Rusia, matando a ocho personas, y los ataques contra plantas petroquímicas y una refinería de petróleo han causado escasez de combustible y aumentos de precios. Más de dos tercios de las regiones de Rusia informaron restricciones a las ventas de gasolina y diésel, con un aumento del precio minorista del combustible del 3% en una semana. Un informe del Royal United Services Institute (RUSI) señala que estos ataques han reducido la producción de gas en una cuarta parte y aumentado los precios del combustible de los aviones en los aeropuertos rusos en un 17%. El presidente Vladimir Putin reconoció por primera vez que estos ataques están causando "problemas" y escasez de combustible. En Crimea, las autoridades declararon el estado de emergencia debido a cortes de energía y escasez de combustible, con los residentes enfrentándose a largas líneas de gas y tratando de huir a través del puente de Kerch.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la situación, citando tanto las acciones ucranianas como sus efectos en la economía y las capacidades militares de Rusia.






