Durante un partido de fútbol americano universitario entre Western Michigan y Michigan, los funcionarios de las Grandes Ligas decidieron controvertidamente que quedaba un segundo en el reloj, lo que permitió a Michigan completar un pase de Ave María y ganar el juego. A pesar de que el reloj de televisión y los relojes del estadio mostraban cero tiempo restante, los funcionarios citaron las reglas de la NCAA para restaurar un segundo, citando el contacto de un jugador con la pelota desde una posición fuera de los límites.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la controversia en torno a las decisiones de arbitraje de los Diez Grandes, enfatizando la indignación de los aficionados y cuestionando la integridad de los sistemas de cronometraje de la liga.



