Irlanda introdujo una reducción del IVA para el sector de la hostelería, reduciendo la tasa del 13,5% al 9%, que se espera que cueste al gobierno 681 millones de euros anuales. Los defensores argumentan que el recorte ayuda a las pequeñas empresas en dificultades, mientras que los críticos afirman que socava los esfuerzos de recaudación de impuestos más amplios y puede beneficiar desproporcionadamente a las cadenas más grandes.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo presenta argumentos tanto de los partidarios como de los críticos del recorte del IVA, no favorece claramente a una de las partes sobre la otra.






