El líder del Partido Laborista, Ivana Bacik, criticó la decisión, calificándola de "profundamente decepcionante" y expresando "inmensa angustia" por la aprobación condicional, que requiere detener la construcción si se descubren restos humanos. Argumentó que la decisión se tomó sin acceso a todos los registros relevantes y la tecnología moderna. La líder de los socialdemócratas, Holly Cairns, describió la decisión como "repugnante", señalando que 859 niños y 19 mujeres siguen desaparecidos y que la Comisión de Investigación de las Instituciones de Madres y Bebés sugirió que los entierros probablemente ocurrieron en el lugar. Cairns instó al Taoiseach a iniciar una orden de compra obligatoria (OCP) para evitar el desarrollo, mientras que el Taoiseach Micheál Martin enfatizó la independencia de la comisión de planificación y declaró que no hay evidencia de entierros en el área específica bajo consideración.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la decisión de desarrollo como profundamente problemática y moralmente urgente, enfatizando la posible pérdida de la verdad histórica y la angustia causada a los sobrevivientes.





