Un grupo de hackers conocidos como Rhysida ha violado la red de TI de la administración de Berlín, amenazando con liberar seis terabytes de datos confidenciales a menos que se pague un rescate de aproximadamente dos millones de euros. Los hackers se atribuyeron la responsabilidad publicando sus acciones en la web oscura, y han dado a Berlín siete días para cumplir. La violación se descubrió el 14 de agosto, pero las investigaciones revelaron que el acceso no autorizado había estado en curso desde al menos mediados de agosto. Los datos robados incluyen registros administrativos, contratos, información de infraestructura, documentos legales, planes de emergencia, contraseñas y más de 6.000 archivos que contienen credenciales de inicio de sesión. En respuesta, el gobierno de la ciudad-estado de Berlín celebró una reunión de emergencia, con el alcalde Kai Wegner afirmando que el ataque constituye un delito grave y que la ciudad no se permitirá ser 'preciada' de esta manera.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el ciberataque como un acto deliberado de extorsión dirigido a instituciones gubernamentales, enfatizando la amenaza a la confianza y seguridad pública.





