Un estudio longitudinal revela que un programa de prevención del uso de sustancias de la escuela media llamado PROSPER, que se centra en el desarrollo de habilidades de resolución de problemas y comunicación, continúa produciendo efectos positivos en la edad adulta e incluso influye en la próxima generación. El programa, desarrollado hace más de dos décadas por investigadores de Penn State y la Universidad Estatal de Iowa, se implementó en 28 comunidades rurales en Pensilvania e Iowa. Los participantes mostraron mejores habilidades sociales y emocionales, menor riesgo de comportamiento antisocial y uso de sustancias, menores niveles de depresión y pensamientos suicidas, y mejores resultados de relación.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los resultados de un estudio de investigación realizado por instituciones académicas, centrado en los beneficios a largo plazo de una intervención basada en la escuela.




