Una niña de dos años llamada Beatriz murió después de haber estado expuesta al humo del cigarrillo, según un informe de autopsia. La fiscalía alega que su madre, Manuela Aiello, y su pareja, Emanuel Iannuzzi, la sometieron a abusos físicos, incluyendo golpearla con objetos. El cuerpo mostró moretones y lesiones confirmadas por el examen forense, y las fotografías de su cara muestran signos de hinchazón. Las hermanas de los niños, de nueve y diez años, informaron el abuso y fueron trasladadas a una instalación protegida lejos de su entorno familiar. La madre retrasó la llamada a los servicios de emergencia hasta después de la muerte del niño, lo que los fiscales afirman que podría haberse evitado si la ayuda médica hubiera llegado antes.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el caso como una investigación penal sobre la posible negligencia y el abuso de los padres, enfatizando el fracaso sistémico para proteger a un niño vulnerable.






