En Riedstadt, Hessen, en el invierno o primavera de 2025, diez árboles, entre ellos el de 213 años Karl-Spengler-Eiche, fueron envenenados con glifosato. El asesino dio un regalo en los lugares más sensibles de los árboles, lo que condujo a su muerte. La ciudad estableció una recompensa de 500 euros, que más tarde se aumentó a alrededor de 4.000 euros, después de que muchos ciudadanos donaron. El hecho se describe como misterioso y sistemático, ya que ocurre cada vez más.
Lectura del sesgo (Centro): "El artículo relata de forma exacta sobre un acto delictivo que se cometió con armas químicas, no favorece explícitamente una orientación política, sino que se limita a mencionar los hechos y reacciones de la comunidad".




