Un ex asesor de la Casa Blanca, Brad Setser, señala una creciente reacción en contra de los centros de datos en los Estados Unidos, citando preocupaciones por su impacto en los costos de la electricidad y la creación limitada de empleos. Sugiere que las compañías tecnológicas estadounidenses pueden preferir construir centros de datos en Irlanda, donde tales proyectos enfrentan menos resistencia. El gobierno irlandés tiene planes para expandir los centros de datos, especialmente en regiones con infraestructura energética disponible. Setser destaca que la oposición estadounidense a los centros de datos ha aumentado significativamente, cruzando las líneas partidistas, con casi dos tercios de los encuestados opuestos a las nuevas construcciones. Este cambio se atribuye a las preocupaciones de la comunidad por la escasez de recursos y los mínimos beneficios económicos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la reacción estadounidense contra los centros de datos como una preocupación progresiva, haciendo hincapié en los impactos ambientales y sociales, y sugiere que las empresas tecnológicas estadounidenses podrían beneficiarse de trasladar sus operaciones a Irlanda.





