El 7 de julio de 2026, los miembros del Sindicato de Enfermeras de BC intensificaron la acción laboral al realizar un piquete fuera del Hospital General de Vancouver, marcando la primera protesta de este tipo en la provincia desde 1989. El sindicato había rechazado un acuerdo propuesto con la Asociación de Empleadores de Salud de BC, que ofrecía un aumento salarial del 12% en cuatro años, beneficios mejorados, mejores proporciones de enfermeras a pacientes y medidas de seguridad mejoradas. El sindicato afirma que los empleadores están intimidando al personal, amenazando con acciones disciplinarias y presionándolos para que trabajen tareas que no son de enfermería o horas extras no autorizadas. El gobierno de BC enfrenta restricciones financieras para abordar estas demandas, según el profesor de ciencias políticas Hamish Telford. El sindicato planea expandir sus piquetes a otros hospitales, incluido el Surrey Memorial Hospital, mientras que las negociaciones contractuales entre el sindicato y los empleadores se han reanudado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la huelga de enfermeras como una postura justificada contra la falta de financiación sistémica y la intimidación de los empleadores, enfatizando el significado histórico de la protesta y la autoridad moral del sindicato.





