En respuesta, la ciudad enfatizó su rechazo a la discriminación, la intolerancia y la incitación al odio, afirmando que estas no eran las opiniones de la ciudad o de sus ciudadanos. Las autoridades fueron instadas a investigar el incidente e identificar al autor. El jefe del Movimiento de Ciudadanos Libres en Serbia, Aleksandar Radovanovic, pidió la condena pública del acto, mientras que Natasha Kandic, fundadora de la Fundación Humanitaria Serbia, alentó a los estudiantes que protestaban contra el nacionalismo étnico a reunirse en la panadería para mostrar solidaridad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la condena formal de la ciudad al cartel, cita a varias figuras locales que piden responsabilidad y tolerancia, e incluye el contexto sobre las recientes tensiones étnicas. No favorece a un lado sobre el otro, sino que informa sobre la controversia y las reacciones objetivamente.






