El gobierno australiano, bajo el primer ministro Anthony Albanese y el ministro de Energía Chris Bowen, está planeando expandir las iniciativas de energía solar para incluir edificios comerciales e industriales, con el objetivo de abordar la brecha "intermedia perdida" en los objetivos de energía renovable. Actualmente, Australia lidera a nivel mundial en energía solar residencial en los techos, con más de 22 gigavatios de capacidad, pero la solar comercial sigue siendo subdesarrollada, contribuyendo solo con unos 5,6 gigavatios. Bowen tiene la intención de aumentar los reembolsos para permitir sistemas de hasta 1 megavatios, en comparación con el límite actual de 100 kilovatios, y busca cambios regulatorios para acelerar las conexiones a la red para proyectos solares comerciales. La iniciativa tiene como objetivo reducir los costos de instalación en alrededor del 20% y mejorar los ahorros para las empresas, con ejemplos que destacan los beneficios financieros potenciales. Un informe reciente del Consejo de Energía Inteligente identificó los altos costos y las dificultades de la conexión comercial como los principales obstáculos para la adopción de la energía solar.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el plan del gobierno para expandir el acceso solar a los sectores comerciales sin elogiar ni criticar abiertamente la política.



